Herramienta budista de meditación llamado Mala, equivalente católico del santo rosario, pero con marcadas diferencias.
Siendo el budismo en general una religión sin dioses, pero de rica espiritualidad, el Mala se utiliza para propiciar la relajación necesaria para la meditación.
Las oraciones budistas por lo tanto no van destinadas a reforzar la fe, son para despertar la conciencia y encontrar la armonía, aunque tienen elementos comunes con otras religiones, como este ejemplo cuyas tres ultimas lineas son de San Francisco de Asis:
Oración para la serenidad
Invoco
a todo lo que vive en mi
a todo lo creado y por crear
a todo lo que ha perdurado y perdurara
a todo lo que ha muerto y renacerá
a todo lo que comprendo o vislumbro
a todo lo que ignoro o desconozco
Concededme
Serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar,
Valor para cambiar lo que puedo,
Y sabiduría para reconocer la diferencia.
