MESCALIN
Rompí las puertas de la percepción,
arranque cortinas y visillos,
y todo apareció como realmente es,
pavorosamente infinito, terriblemente real,
porque vivía confinado en mi,
hasta que todo fue para mi o contra mi
hasta ver todas las cosas,
en las tililantes luces y sombras
filtradas por las estrechas
rendijas de mi caverna.
rendijas de mi caverna.

No hay comentarios:
Publicar un comentario